Introducción
Las plantas son tipos de seres vivos que se caracterizan por su gran abundancia de especies, formas, color, entre otros, y las cuales se pueden observar en gran parte del mundo, estos seres vivos según Arana et al (2014) tienen la característica de estar formado por más de una célula, los que las cataloga como multicelulares, y el tipo de célula que la conforma lleva el nombre de eucariota, pero con una particularidad, ya que dichas células poseen pared celular, y también las mismas llegan a tener un trabajo en la que se especializan. Además, las plantas poseen ciertas funciones que les permite sobrevivir, siendo una de estas la capacidad de realizar fotosíntesis gracias a los cloroplastos, los cuales poseen clorofila, donde a través de la energía del sol forman glucosa.
Del mismo modo, las plantas llegan a tener un tipo de estructura que las diferencia del resto de seres vivos, estas se basan en dos partes distintas, primero aquella que está conformada por las hojas, el tallo y las ramas, que es el lugar donde las plantas llevan a cabo la fotosíntesis, esta zona se cataloga como superior, y el área denominada como inferior, donde se realiza la respiración, que la conforman las raíces (Morales, 2018). Dicha parte considerada como superior es la que mayormente se encuentra a la vista, mientras que las raíces por lo general se encuentran bajo la tierra.
De igual forma, dentro de estas estructuras existen una serie de componentes que permiten un funcionamiento adecuado de la vegetación, siendo uno de estos los que se encargan del transporte de sustancias a través de las plantas, este lleva por nombre sistema vascular y dentro de esta se pueden mencionar dos tejidos fundamentales, el xilema y el floema, el xilema es quien se encarga de llevar las sustancias, como ciertos nutrientes y agua, desde la raíz hasta el tallo y las hojas, y también cumple funciones de relevancia en el soporte de la planta, por otra parte, el floema realiza una acción similar, pero en sentido contrario, ya que conduce lo que se genera de la fotosíntesis desde las hojas hasta las raíces, aunque también lo realiza hasta otros tejidos que se encuentra inmaduros, y entre lo que se transporta a través de floema se puede mencionar como ejemplo la sacarosa (Dinneny & Yanofsky, 2004).
Asimismo, otro de las estructuras fundamentales para el funcionamiento de las plantas son las células, en este caso las que se consideran como células vegetales, estas según Ospina & Galagovsky (2017) poseen una serie de organelas como el núcleo, citoplasma, ribosomas, entre otras, pero las que más destacan de estas células son la vacuola, la pared celular y los cloroplastos, ya que estas últimas son las que le permiten diferenciarse con las células animales. Las paredes presentes en las células vegetales, poseen la característica de ser consideradas como pectocelulósicas, y que debido a que poseen microfibrillas compuestas por celulosa, las paredes toman la particularidad de tener una rigidez bastante elevada, hasta el punto de compararse con la rigidez que posee el acero, además las paredes de la célula limita la forma de la misma cuando se encuentran bajo turgencia (Durand-Smet et al, 2014).
De la misma forma, dentro de las plantas existen diferentes tipos de células que se encargan de distintas funciones para un desempeño adecuado en la planta, una de estas se encuentran en el tejido de parénquima, el cual también es conocido por otro nombre característico, el de tejido fundamental, este tejido únicamente se forma por una célula en específico, las cuales no se diferencian mucho entre sí, otras de las células de las plantas son las que se encuentran en el tejido de colénquima, el cual posee relación en la parte mecánica de la planta, estas células se caracterizan por ser gruesas gracias a la celulosa y permiten que ciertos órganos se estiren, por otra parte, están las presentes en el tejido de esclerénquima, estas al igual que la colénquima, su función destaca en lo mecánico, pero sus células se encuentran muertas, dentro de este tejido se encuentras 2 células diferentes, las fibras y las esclereidas, donde las fibras se encuentran en el xilema y floema y son largas, mientras que las esclereidas se localizan en semillas y las frutas, además de ser más rígidas que las células de fibra, dentro de las esclereidas se encuentra las braquiesclereidas las cuales también se pueden observar en los frutos, y poseen cierta semejanzas con las células de los tejidos de parénquima, luego están las células de los tejidos de epidermis, el cual posee una función en particular que sería proteger, dentro de este tejido existen varias células, siendo dos de estas las epidérmicas y los estomas, donde las epidérmicas se pueden hallar tanto en la raíz como en las zonas áreas de la planta, mientras que los estomas no se localizan en las raíces (Martín Gómez & Saco Sierra, 2012), donde estos últimos se relacionan directamente con el proceso de homeostasis, ya que logran que este se mantenga adecuadamente (Perés-Matínez et al, 2004).
Asimismo, se debe destacar que existen células vegetales que carecen de cloroplastos, y son aquellas que se ubican en zonas de la planta que no tienen contacto con la luz, pero poseen células con una cierta similitud a los cloroplasto, llamadas amiloplastos, las cuales tienen la función de almacenar granos de almidón, siendo un ejemplo de esta situación la papa (Campos et al, 2002).
Es por esto que el siguiente trabajo busca encontrar, identificar, comparar y describir diferentes células y tejidos presentes en distintas partes vegetales de distintas especies para comprender de mejor manera el funcionamiento de los mismos.
Objetivo general:
Identificar los diferentes tipos de células presentes en las plantas, así como algunos tejidos y orgánulos a través de un microscopio de papel.
Objetivos específicos.
· Analizar las características y funciones presentes en distintas células, tejidos y orgánulos de las plantas.
· Comparar los diferentes tipos de células presentes en las plantas en base a lo observado en un microscopio.
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